Durante siglos, los pozos de agua han sido lugares muy preciados y vitales para la existencia de la comunidad.
Se han constituido en puntos de encuentro, lugares donde recibir noticias y conocer a otros, sitios de referencia que ayudaban a orientar a los viajeros. Muchas veces, los poblados desaparecían pero los pozos de agua seguían allí, simbolizando una fuente inagotable de vida. Este Pozo de Agua es un lugar de trabajo para nuestra salud y nuestro crecimiento integral. Es una propuesta para que te pongas en camino hacia tus sueños, conociéndote a ti mismo y a tus posibilidades, construyendo tu libertad, y el sentido de tu vida.

Sostenemos un eje ético que articula las diferentes actividades que realizamos. El valor fundamental está puesto en la persona, en sus características únicas e irrepetibles, en su esencia espiritual, en la construcción de su libertad, en el desarrollo de su conciencia, en la aceptación de su responsabilidad, en el conocimiento de su deseo, en su posibilidad de trascendencia, de realización de sus valores, de orientarse hacia un fin y un sentido en la vida. Entendemos que llegar a ser persona depende del coraje de emprender y atravesar un camino de crecimiento, que nos lleve a ser cada vez más conscientes de quiénes somos, qué deseamos, por qué sufrimos, qué podemos aprender, cuáles son nuestras potencialidades y nuestros obstáculos, cuál es nuestra misión y cómo llevarla a cabo.

La persona que se acerca a un espacio terapéutico lo hace después de haber lidiado con algún malestar o dolor emocional durante un tiempo, y sin haber logrado cambios saludables. Desde este punto de vista la mayor o menor gravedad de la situación es muy subjetiva y debajo de pequeños síntomas puede esconderse una situación muy dolorosa. Buscar caminos nuevos, abandonar  viejos patrones de conducta y alcanzar mayor conciencia y conocimiento de si mismo, traerá incertidumbre, posiblemente angustia durante el proceso, pero también mucha alegría, gratas sorpresas y bienestar.

En la terapia psicológica nos enfocamos en el desarrollo amplio de la personalidad. La integración de los diferentes aspectos de la psiquis, sobre todo de los que han sido reprimidos y no desarrollados, devendrá en la comprensión y alivio de los síntomas. Pero nuestra mirada está puesta en la salud de las personas, por lo que no sólo nos interesa el diagnóstico y tratamiento de las patologías sino, y sobre todo, en la comprensión de lo singular de cada individuo y en el acompañamiento de sus transformaciones.

Todo el equipo de profesionales de El Pozo de Agua, se compromete con los procesos terapéuticos de nuestros pacientes, trabajando con responsabilidad, generando confianza y acompañando con sensibilidad. Para nosotros, una terapia sólo es posible, en cuanto el terapeuta participe con su ser total, en un proceso de influencia mutua, que traerá para los dos nuevos “darse cuenta”. Para el paciente, el fruto de la terapia será el desarrollo de una identidad más fuerte y compleja, mayor conciencia de sí mismo, la sanación de sus heridas emocionales y el reconocimiento de un sentido para su vida. Somos terapeutas activos comprometidos en acompañar a las personas en el desarrollo de su individualidad.

Asimismo, tenemos en cuenta que muchas veces este proceso devendrá en un crecimiento de los aspectos espirituales de la vida del paciente. Como dice Mario Jacoby, discípulo de Carl Jung, “El terapeuta va en busca del alma perdida”. Comprendemos los acontecimientos que nos suceden en la vida, como oportunidades para el esclarecimiento de quienes somos y la facilitación de la expresión de esa singularidad.



¿Qué Hacemos?

  • terapia para niños, adolescentes, adultos – parejas, familias -
  • consultoría psicológica
  • coaching
  • astrología
  • grafología
  • bioenergética
  • psicodiagnósticos
  • orientación vocacional y laboral
  • musicoterapia
  • acompañamiento de personas que van a morir y de sus familias